N@CH/19/08/2009/ Santiago de
Chile / La Federación de Mujeres Cubanas exige a los paladines de la “libertad
y democracia” del Mundo liberen a los 5 cubanos presos injustamente y por estar
en contra del terrorismo impuesto en el mundo por EEUU y cuyas victimas ya
suman millones en el mundo entero. Mediante un comunicado de prensa manifiestan
lo siguiente
“En nombre de Adriana Pérez
O´Conor, la esposa de Gerardo Hernández Nordelo, y en el de más de 4 millones
de federadas cubanas, que como ella no pueden entender este nuevo ensañamiento
vengativo, feroz, del Departamento de Estado, que precisamente el día en que
cumplían 21 años de casados y por décima vez, acaba de denegarle la solicitud
de visado para encontrarse con su esposo, derecho reconocido a toda persona
encarcelada en ese país, para ver a sus familiares todos los meses; en nombre
de la razón y la dignidad humanas, llamamos a las mujeres del mundo2.
“Les pedimos que compartan con
nosotras el reclamo y la denuncia de este nuevo atentado a la justicia, este
acto de extrema violencia, de inaudita crueldad que se hace contra una mujer,
por el solo hecho de ser cubana y de tratarse de la esposa de un héroe, un
consecuente luchador por la tranquilidad, la seguridad y la felicidad de su
pueblo”.
“En septiembre se cumplirán once
años del permanente estado de angustia en que Adriana vive, sometida a un
verdadero proceso de tortura física y afectiva, como si con ello se pretendiera
destruir sus esperanzas y sentimientos”.
“Una cubana que en ningún lugar
del mundo, ni en su país, ni en los Estados Unidos, ha cometido delito alguno.
Su vida transcurre en medio de la tristeza, recibiendo un castigo por un crimen
que nunca cometió”.
“Como si fuera poco tanto
sufrimiento, ahora ha sido perversamente acusada, nada más y nada menos que por
la Secretaria de Estado de la potencia económica y militar más poderosa de la
Tierra, como una persona que "amenaza a la estabilidad y seguridad
nacional de los Estados Unidos".
“Adriana todavía no puede
convencerse de tamaña falacia jurídica, más inadmisible aun cuando tal criterio
procede de una mujer, Hillary Clinton, considerada además como una destacada
jurista”.
“Supuestamente, con su nivel
intelectual y político, debía ser capaz de sensibilizarse por humanas
situaciones, como las de una esposa que durante más de diez años le ha sido
negado el derecho de ver a su compañero en la vida, de intercambiar con él, de
apoyarlo en las difíciles circunstancias que atraviesa, de compartir el cariño
y el amor que mutuamente se profesan”.
“Las mujeres cubanas estamos con
Adriana, y no renunciaremos a esta batalla para que pueda reencontrarse con
Gerardo y para esperar juntas su pronto retorno a la Patria”.
“Por ello nuevamente apelamos a
las mujeres del mundo, especialmente a las norteamericanas, desde las más
sencillas esposas, hermanas, hijas, hasta las grandes” “funcionarias de los más
altos niveles del país, a revertir esta absurda e inhumana negativa de visa”.
“Solo demandamos el respeto a los
derechos de Adriana, solo pedimos que se escuche su voz, y la de sus hermanas
cubanas, que claman por el imperio de la justicia y la razón”.